martes, 30 de noviembre de 2010

Oh desilusión

No sé qué es peor, qué abusen de tu confianza o qué crean que te ven la cara, realmente quiero guardar la calma pero es ahora cuando mi imaginación vuela y recuerdo las películas de Tarantino. ¡Bendita imaginación!

¿Qué clase de gente es la que te roba?, diganme, porque realmente lo hicierón. ¡Sí me robarón! Ay, es tan liberador decirlo, bueno, no lo es, ya paresco de AA.

Realmete estoy escribiendo ésto para que se enteren de lo triste que es saber que aunque uno se esfuerce y sea honesto, no sirve de nada si existen personas que no lo son, pero lo peor es que no se dan cuenta del daño y de la desmotivación que provocan. Ah pero sí saben etiquetar a los jóvenes con sus cuestiones de los famosos ''Ninis'' o con culpar a los jóvenes de todo.
Saben realmente ya estoy enfadada de eso, si tanto se quejan o lo cuestionan, no entiendo por qué en lugar de críticar no buscan soluciones o apoyos para los jóvens sin trabajo o para los que tenemos la fortuna de tener uno.
Simplemente no sé qué pasará con el país cuando todos los ancianos en los grandes puestos se tengan que ir. ¡No se dan cuenta del daño que estan provocando! Los jóvenes tenemos ganas, ideas, ánimo y sobretodo inquietud por hacer las cosas, pero los grandes señores o mejor conocidos como ''Piggies'' para George Harrison, no lo ven y sí saben abusar y utilizarnos.

Estoy muy molesta y protesto contra lo que me esta pasando, no me amargaré, pero es totalmente decepcionante el sentimiento que me embarga. Creo que a los jóvenes solo nos queda ponerlé ganas, tener paciencia, pero primero que nada tratar de cumplir nuestros sueños, porque no debemos dejar que eso se nos robe, nuestos sueños.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Mi amigo Mauricio


Hace sólo 9 años yo conocí a una persona exactamente una semana después de entrar a la preparatoria, yo iba a cumplir 17 años y él ya tenia los 16, jamás olvidaré la primera vez que lo vi, entrando al salón de clases, tarde como era su costumbre. Desde que lo vi parado en el marco de la puerta supe que era una persona especial, en la primera oportunidad que tuve me paré y me le puse enfrente preguntandolé su nombre, realmete cosa rara en mi porque no suelo hacer eso, lo tengo que confezar, fue ahí cuando me dijo: Mauricio. Fue algo que me pareció muy curioso porque pues ese nombre siempre me ha gustado mucho y se lo dije, después supe que pensó que estaba loca, bueno él me lo dijo pero mucho tiempo después.

Me encantaría poderles decir exactamente en qué momento ya andabamos juntos para todos lados, pero realmente no sé y ni él lo sabia, muchas veces nos preguntabamos eso y no nos acordabamos, he escuchado que así se hacen las grandes amistades y esta no fue a excepción.

La verdad la compañía de mi amigo siempre fue de lo mejor, pasamos momentos en la prepa geniales, siempre nos metiamos a los mismo talleres para no separarnos de salón y así estar toda la prepa juntos. La amistad y el cariño creció mucho en esos años, así como el grupo de amigos, que aún conservo y que también quiero mucho entre ellos a nuestra querida Alma o Wilson, apodo que Mauricio y yo le pusimos; eramos los tres mosqueteros, porque al pasar el tiempo siempre estabamos solo nosotros para cualquier cosa.

Una de las cosas que más recuerdo en tiempo de prepa era que siempre él se sentaba atras de mi y cuando platicabamos en el salón de clases muchos compañero se acercaban preocupados y nos decian: ''Ay relajense, no se esten peleando''. Eso era algo que nos daba mucha risa porque realmente estabamos diviertiendonos con nuestras cosas y no discutiendo, esas reacciones jamás las entendimos.
Acostumbrabamos cantar ''Don´t let me down'' de los Beatles, porque nos gustaba mucho, era muy divertido hacerlo y más porque lo haciamos a todo volumen sin importarnos quién estuviera alrededor

También tengo que señalar que nos llegamos a pelear 3 veces jajaja... Me da mucha risa porque teníamos el mismo cáracter, bueno no, Mauricio lo tenía peor que yo jejeje... Pero si a alguien busqué era a él, realmente nos llegamos a pelear por cosas irrelebantes, pero siempre se solucionarón y sin dar explicaciones.

Con el paso de los años, maduramos, conociamos nuestros más guardados secretos, teníamos nuevas amistades, sin descuidar la de nosotros coviviendo unos con otros y dejando un espacio para nuestra amistad. Siempre estabamos al pendiente uno del otro, jamás nos engañamos y nos conociamos al 100%. Saliamos de antro, a fiestas, al cafe por Chapultepec, al cine, al Metrópolitano, a plazas, a comer , de compras y me visitaba mucho en mi casa junto con nuestra Wilson. En los momentos de bajón o criticos ahí estaba Mauricio como yo para él.

Reimos, lloramos, bailamos, cantamos, gritamos, corrimos, huimos, estudiamos, viajamos, abrazamos, planeamos, compartimos, discutimos, insultamos y sobre todo nos apoyamos siempre. Tuvimos detalles hermosos en los cumpleaños, era como nuestra tradición, ahora son cosas que conservo con mucho más cariño y añoranza. Realmente nos convertimos en hermanos.

Ahora él se encuentra en el cielo y aunque las cosas ya no sean igual, seguimos juntos apoyandonos y cuidandonos como siempre, el desde donde esta y yo aquí, y aunque es doloroso, el cariño que le tengo a mi amigo Mauricio jamás desaparecerá y perdurará hasta el día en que nos volvamos a reencontrar.

D.E.P Mauricio Aguilera Nuñez, gran hijo, hermano y amigo.




martes, 23 de noviembre de 2010

Mi cuento, capitulo 1

1
Era una tarde soleada, con gran viento el cual provocaba el mover de un lado a otro las hojas de los árboles y las hermosas margaritas que cubrían la verde colina junto al río. Realmente me hacía sentir una sensación muy agradable ell sonido melodioso del agua al andar y chocar contra las piedras, era sencillamente perfecto, al menos eso pensaba sentada en el único árbol que había en la colina y que a mi suerte estaba junto al río. Ah, escuchaba los hermosos sonidos de la naturaleza y los contemplaba en todo su esplendor, respiro tranquilamente mientras desfloraba un margarita y pensaba: ‘’Esto es perfecto, no quiero moverme nunca más de aquí. ¿Qué clase de personas acudirán aquí?’’. Recuesto mi cabeza junto al árbol y meto mi mano derecha en el agua agradable y tibia del río, soy tan feliz en éste lugar, de pronto escucho una voz fuerte y conocida que me dice:
-¡Tamta, Tamta! Despierta ¿qué te sucede? ¿Te encuentras bien? ¡Reacciona por Dios! Qué no vez que tus cosas no están listas aún, te dije que salíamos a las 12 y como siempre tu estas perdida en no sé dónde. ¡Ay hija cómo te pareces a tu padre!
-Lo sé mamá, lo siento – le dije- . Sé que lo sientes hija, pero tienes que darte prisa, en 1 hora salimos.
Eso era verdad, nos mudábamos, dejaba mi hermosa casita en la ciudad, a un lado del parque más hermoso que pudiera existir. Mi madre y yo vivíamos solas últimamente, porque mi papá tenía casi un mes de gira en el extranjero y éste gran paso que estábamos a punto de dar en 1hrs era la consecuencia de las ideas de mis padres, sí mis padres, los seres más dulces, libres y perfectos que pudieran existir. Oh extraño tanto a mi papá y creo que lo extraño más ahora que tengo que irme de la casa en la que he vivido 11 años y no esta con nosotras, lo veré ya esntando en mi nuevo hogar.


-¿Tampa ya estas lista?- entró de nuevo a mi habitación mi madre con una sonrisa en su rostro y su hermosa negra cabellera.-
- Sí Ma’, bueno aún me falta guardar algunas cosas, pero en 5 minutos estaré lista.
- Muy bien, te espero abajo -se acerco a mí y me dio una palmada en la espalda.-


Últimamente hacia eso, creo que porque sabía en el fondo que no me quería ir, pero lo que no sabía era que realmente no me quería ir a vivir a esa vieja y abandonada casa a las afueras de la ciudad, la famosa casa de mis abuelos. De alguna manera me entusiasma el paisaje de ese lugar, pero la casa, oh la casa sí que es tétrica y extraña. Lamentablemente era la única herencia que teníamos de mis abuelos y el plan de mis padres era mudarnos ya a ese lugar, porque querían restaurarlo y no me queda más que resignarme.

Recuerdo la única y última vez que estuve ahí con mis padres, fue después de la muerte de mi abuelo Simón, yo tenía 6 años y no me quedan muy gratos recuerdos de ella. La entrada de la casa es hermosa a simple vista, pues se encuentra rodeada de árboles y flores, pero lo hermoso de esos árboles y flores terminan cuando llegas frente a aquellas ventanas y escalones imponentes, es una casa antigua, muy grande, que produce una sensación de inestabilidad y desconfianza.
Cuando nos encontrábamos dentro de la casa, mi primera impresión fue lo extraño del lugar, me sentía intranquila, y es que todo estaba sucio, con telarañas, además había mucho polvo que me molestaba los ojos.
Me quedo muy grabada la chimenea que había porque aunque estaba llena de polvo, también tenía muchas fotografías antiguas, lo curioso es que eran solo mujeres, lo cual me despertó curiosidad porque no sabía casi nada de la familia de mi madre. Subimos a las habitaciones y fue muy extraño lo que me sucedió ahí, porque aunque nunca se lo dije a mis padres, recuerdo haber estado en la entrada de la habitación de mis abuelos y escuchar unos ruidos al fondo del pasillo, como si alguien se acercara a mí, me hicieron voltear y no veía nada, en un instante escuche claramente unos susurros que decían mi nombre y en ese instante vi cuatro óvalos brillantes con colores diferentes que se movían de un lado al otro, los colore los recuerdo claramente eran azul, verde, naranja y rosa, lo más raro es que se desvanecieron en la puerta del fondo, por un instante pensé en ir y ver de qué se trataba, pero tuve miedo y preferí entrar a la habitación con mis padres.
Mi madre lloró durante horas mientras estábamos en el cuarto de mis abuelos, ella los recordaba y mi padre la consolaba y solo le decía que no se preocupara que está casa volvería a tener luz y que algún día nosotros viviríamos ahí.
Pensé que eso nunca pasaría, porque ya han pasado 7 años, pero creo que estuve equivocada, ahora sí es inevitable, viviré en ese lugar. No sé qué me espera en esa casa extraña, no sé si sentirle cariño porque era de mis abuelos y porque a mis padres les interesa mucho, lo que sí sé es que trataré de seguir fingiendo frente a mi madre que estoy encantada con la idea cuando realmente me aterra.